Pierluigi Catermole
Fuente e Imagen. Revista Experimenta 03 “Food Design”_ 1989
“Nuevos estilos de comer promovidos por la industria de la comida rápida sustituyen los ritos culinarios tradicionales donde lo comido es lo de menos”
Aparte de los instrumentos y utensilios de comer, para los que existe una histórica relación con las artes aplicadas y el diseño, debería merecer toda nuestra atención la otra gran vertiente del proyecto dedicado al mundo de la mesa, la de los propios alimentos.
Un caso destacado es el de la galleta con forma de maleta diseñada por Ettore Sottsass para Parmalat. Unas canaladuras en la parte superior permiten el embebemiento más rápido de líquido y una diferente consistencia de las asas las hace estructuralmente resistentes a la ruptura. Es, además, un diseño compatible con las exigencias de embalaje y conservación.
Por su parte, Giorgetto Giugiaro, diseñador de automóviles, también se ha dedicado al proyecto de alimentos. Este es uno de los 600 tipos de pasta existente en el mercado. Se llama Marille y es producida por Vioello, una fábrica napolitana que hace pasta desde 1879. Marille pesa 52 gramos y, cortada transversalmente, tiene una forma parecida a la letra beta. Entre sus características destaca una respuesta diferenciada a la cocción y un rayado longitudinal interno del elemento principal para conseguir un mejor agarre de las salsas.

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